
Visita el Reporte de Sostenibilidad de Patagonia aquí: https://www.patagonia.com/progress-report/
Confieso que me gustaría comprar una prenda de Patagonia, no solo por la calidad que la distingue como marca outdoor de referencia mundial, sino por experimentar cómo se siente ser cliente de una empresa que ha elevado su propósito hasta declarar, sin ambigüedades, que existe para salvar el planeta.
Tomé un par de horas de una tarde decembrina, lejos del ruido de las fiestas, para analizar este informe y confirmar una intuición previa: Patagonia está adelantada a su época. Esta empresa concibe la sostenibilidad no como una práctica adicional que demanda recursos y reportes, sino como una convicción que atraviesa la toma de decisiones, la gobernanza y la narrativa corporativa. Muy lejos de la sostenibilidad entendida como obligación, conveniencia o coacción regulatoria.

1. Sostenibilidad empresarial más allá del marketing
El poder de asumir la responsabilidad y hacerse cargo
El informe inicia con un gesto poco frecuente en el mundo corporativo: una asunción explícita de responsabilidad por parte del liderazgo. Tanto el fundador, Yvon Chouinard, como el CEO, Ryan Gellert, abren el documento con cartas que marcan el tono ético y narrativo del reporte.
“Patagonia es una paradoja. Nuestra carta constitutiva nos exige seguir prácticas social y ambientalmente responsables; sin embargo, cada producto que fabricamos consume recursos irremplazables del planeta. Nuestra existencia parece contradecir nuestro propósito. Esa tensión no nos es ajena.” Ryan Gellert.
Chouinard, quien hoy permanece como asesor de la compañía, es aún más directo:
“A pesar de que Patagonia no es perfecta en absoluto… a pesar de todo el trabajo que hemos realizado en nuestros productos y en nuestra cadena de suministro, y de todo el dinero que hemos donado a organizaciones ambientales sin fines de lucro, aún no es suficiente.”
Este ejercicio de transparencia no solo pone en valor un liderazgo ético y profundamente humano, sino que redefine la forma de entender el negocio, en abierta contraposición al capitalismo extractivo. Se trata de un liderazgo que no evade sino asume con liviandad la responsabilidad de sus actos.
Premisa para líderes de Comunicación Corporativa y Asuntos Públicos
Si quienes dirigen el negocio no tienen clara esta visión, la sostenibilidad corre el riesgo de convertirse en una acción cosmética de marketing y, paradójicamente, en un potencial riesgo reputacional.

2. El poder de un propósito verdaderamente elevado
En Patagonia, la sostenibilidad no es una práctica: es un propósito que inspira su existencia misma. Desde su nacimiento en 1973, la empresa ha estado alineada con la visión de Yvon Chouinard, un líder cuya trayectoria personal y empresarial revela una coherencia poco común en el mundo corporativo.
Escalador, artesano y empresario, Chouinard ha cuestionado abiertamente el capitalismo de extracción y ha propuesto, en su lugar, un modelo de capitalismo regenerativo que busca devolver más de lo que toma. Esa visión se ha materializado en decisiones complejas y, muchas veces, incómodas: abandonar productos rentables por su impacto ambiental, apostar tempranamente por materiales orgánicos y reciclados, y finalmente donar la totalidad de la empresa para asegurar que la Tierra sea su único accionista.
Hoy, Chouinard ya no es propietario, sino guardián del propósito. Desde el el 2022, con la venia de su familia donó el 100% de Patagonia, a entidades que garantizan que las utilidades se reinviertan en la protección ambiental. En otras palabras, cada dólar que no se reinvierte en el negocio se destina como “dividendo” a la defensa del planeta como lo cual mantiene influencia estratégica sin control económico directo. El propio reporte lo declara con claridad:
“Existimos para salvar nuestro planeta. Esto no es solo una declaración de propósito: forma parte de nuestro estatuto legal y está arraigado en la forma en que Patagonia es propiedad y se gobierna.”
Más adelante, el mensaje es aún más explícito:
“Las ganancias nunca han sido el objetivo de Patagonia, pero el dinero y la gestión de nuestra empresa son dos de las herramientas más eficaces que tenemos para proteger la naturaleza.”

3. El poder de la narrativa: El arte de rendir cuentas
“La Tierra no es un jefe fácil” es el titular que articula la narrativa del informe. Una frase simple, pero contundente, que encapsula la tensión permanente entre propósito y operación.
“Nuestro primer Informe de Trabajo en Progreso detalla la verdad sobre nuestros errores, nuestros avances y los desafíos persistentes que nos aguardan.”
Este enfoque narrativo, que evita el triunfalismo y asume el error como parte del proceso, genera respeto, confianza y credibilidad. Patagonia no se presenta como ejemplo acabado, sino como una organización en aprendizaje constante.
“Lo último que queríamos era un informe lleno de autoelogios. Este documento nos permite rendir cuentas a nuestra comunidad y mostrar nuestro compromiso con hechos.”
Desde la comunicación estratégica, este es uno de los activos más poderosos de la marca: una narrativa coherente, honesta y profundamente humana que se traduce en reputación sostenida.
Premisa para líderes de Comunicación Corporativa
Conectar desde lo esencial y lo humano sigue siendo la forma más efectiva de construir legitimidad. El consumidor reconoce la coherencia entre lo que se declara y lo que se ejecuta, y responde con confianza y admiración y esto es REPUTACIÓN
Avances y desafíos: la sostenibilidad como “trabajo en progreso”
Patagonia denomina esta sección Work in Progress. Yo la traduzco, desde mi lente profesional, como: «todavía no lo hemos logrado, pero seguimos avanzando«
Y este punto es crucial: la sostenibilidad no es una meta, es un gerundio continuo. Un proceso atravesado por tensiones estructurales como la competencia desleal, la guerra comercial, la falta de transparencia y la incomprensión del valor de largo plazo. La sostenibilidad empresarial no es cómoda; exige valor a toda prueba.
En el modelo Patagonia, el planeta es el beneficiario final. Los dividendos se reinvierten en proyectos ambientales y el negocio se sostiene fabricando productos de alta calidad, funcionales y duraderos.
“Nuestros productos deben ser eficaces, multifuncionales, minimizar los daños y durar generaciones.”
Más que un modelo de gobernanza, Patagonia encarna una forma de activismo empresarial integrado a la gestión del negocio.
Resultados del Informe Anual de Sostenibilidad de Patagonia
Lo que aún no han logrado (desafíos)
- En 2025 emitieron 182.646 toneladas de CO₂e, sin lograr reducciones sustanciales.
- El 85 % de los productos aún no cuenta con soluciones de reciclaje o reutilización al final de su vida útil.
- Siguen utilizando fábricas compartidas con marcas de fast fashion.
- Continúan en proceso de elevar estándares en materias primas, pese a usar algodón orgánico desde 1996.
- La defensa del río Vjosa, en Albania, sigue enfrentando desafíos.
Lo que sí han logrado (progresos)
- Desde 2022, la Tierra es el único accionista de Patagonia.
- En 2025 repararon 174.799 productos a nivel global.
- Invirtieron 14,7 millones de dólares en subvenciones ambientales a través de 1% for the Planet.
- Han donado más de 240 millones de dólares desde su fundación.
- Impulsaron más de un millón de acciones de activismo ciudadano.
- 27.000 horas de voluntariado corporativo remunerado.
- Ahorro de 2,4 millones de dólares para ONGs gracias a voluntariado profesional.
Patagonia no es un modelo perfecto y justamente por eso es un caso relevante. Nos recuerda que la sostenibilidad auténtica no se construye desde el discurso, sino desde la coherencia, la renuncia y la valentía de sostener decisiones incómodas en el tiempo.
Ojalá más empresas que operan en Latinoamérica se atrevan a recorrer este camino. No para imitar a Patagonia, sino para encontrar su propia forma de contribuir, con honestidad, a la misión más urgente de nuestro tiempo: preservar el planeta que habitamos.
Fuente: Reporte Work in progress de Patagonia.
https://www.patagonia.com/progress-report

Comunicador social egresada de la Universidad Católica Andrés Bello-Caracas-Venezuela (1990). Global Chief Corporate Officer en gestión de Marca, Reputación, Comunicación y ESG. certificada por Corporate Excellence- Center for Reputation Leadership y Esade Business School-Madrid. España. Coach de crecimiento del Instituto Lifeforming Leadership Coaching (USA) y Coach de Emprendimiento de Start CoachingLa. Es Docente universitaria en la cátedra de Estrategias y Políticas de Comunicación en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello-Caracas, Venezuela. Es signataria de los Principios para el Empoderamiento de las Mujeres de la ONU -Weps, promovidas por la ONU Mujeres y el Pacto Mundial de las Naciones Unidas -ONU.
Con una trayectoria de 30 años dedicada al mundo de la comunicación corporativa, ha sido Jefe de Prensa del extinto Congreso de la República de Venezuela (1994), Gerente de Planificación de la Agencia Pizzolante Comunicación Estratégica. Por más de 15 años lideró su propia Agencia, Sinergia Global Mr. CA manejando cuentas corporativas de empresas trasnacionales líderes en tecnología: Motorola, Intel, Panda Software y la multinacional de artículos de escritura Faber-Castell.
Desde 2016 lidera SINERGIAIBERO.NET, una agencia virtual basada en el concepto de networking que presta servicios en la región iberoamericana.
Carmen Yolanda se dedica a acompañar a otros profesionales a desarrollar su potencial de comunicación para construir relaciones de trabajo positivas y desarrollar una atmósfera de equipo de apoyo.
Está certificada por Knesix™ para desempeñarse como especialista en comunicación no verbal e impartir consultoría a nivel local e internacional como Embajador de la Universidad Corporativa de la Fundación Lenguaje Corporal – Knesix Institute.
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