¿Quieres tener tu propia empresa, pero no sabes por dónde empezar? ¡Empieza por ti!

SERIE: EL SENDERO EMPRENDEDOR

El pasado mes de septiembre, se realizó en Caracas el evento «Liberando el Potencial para Emprender» como parte de la formación de Coaching para Negocios Innovadores que imparte la Academia N, el espacio académico de Start Coaching, empresa dedicada al área de entrenar líderes en el arte del emprendimiento.

En este laboratorio de aprendizaje he tenido la oportunidad de constatar que el primer paso para crear un negocio, un start up, o un emprendimiento, requiere trabajar con una herramienta esencial: NOSOTROS MISMOS. 

¿Qué es lo que queremos en realidad? ¿Qué creencias y juicios limitan nuestro accionar? ¿Cómo nos relacionamos con otros y generamos posibilidades? ¿Cómo nos adentramos al mundo desconocido de los negocios y la innovación? ¿Cómo desarrollamos competencias? ¿Quiénes son nuestros aliados o stakeholders?

Tal como el alpinista que se prepara física y emocionalmente para escalar una montaña y alcanzar una cumbre, el emprendedor se prepara empoderándose, desarrollando destrezas y habilidades para superar los obstáculos que se presenten en la subida al éxito. Es importante que, además de la teoría y los conocimientos nuestro emprendedor revise como lo han logrado otros en ocasiones anteriores, esto le ayudará a tener la disposición mental correcta para adentrarse a un mundo para muchos desconocido e inexplorado. Esto requiere un estado de ánimo expansivo, donde reine la pasión, la entrega la confianza, la alegría y la resiliencia. 

El método es importante, pero desarrollar destrezas básicas relacionadas con el ser, lo es aún más. 

Cuando pensamos en crear una empresa o un negocio, lo más seguro es que la primera imagen que se nos venga a la cabeza sea una serie de trámites engorrosos y las dificultades del entorno. Todo esto, lejos de animarnos, podría echar por tierra nuestros sueños más anhelados.

Muchos nos vemos tentados a investigar y convertirnos en autodidactas, otros nos inscribimos en cursos de emprendimiento que brindan los pasos clave necesarios para construir una exitosa start up, con la oferta de aprender acerca del famoso «Modelo Canvas»:  diseño de la propuesta de valor, la segmentación de clientes y arquetipos, los canales de distribución y el modelo de ingresos y fijación de precios.

Dedicamos buena parte de nuestro tiempo a estudiar, sin entender del todo la aplicación de esos nuevos conocimientos y con la sensación de que algo falta. Muchas veces por lo exigente que puede resultar el proceso, tendemos a abandonar la iniciativa, sumiéndonos en un estado de frustración profunda.

¿Pero, qué no funciona? ¿Por qué abandonamos al primer intento?

Una posible respuesta es que existe una fase primaria que no hemos abordado y que antecede la aplicación de la teoría comprobada y convertida en receta que les ha funcionado a muchos. Sin embargo, podría suceder que no nos sintiésemos identificados con ella, o no aplicase a lo que queremos, porque resulta que nuestro emprendimiento no se parece a eso que retratan los libros y no nos creemos capaces de enfrentar el desafío que implica abandonar el territorio seguro, predeterminado, para ir a explorar nuevas sendas o escalar nuevas montañas. Partiendo de esta premisa, ¿cuál es la primera etapa de un emprendimiento destinado a convertirse en una empresa innovadora y sustentable en el tiempo?

El día de hoy haré la primera entrega de los contenidos desarrollados en el evento «Liberando el potencial para Emprender» en donde abordamos las destrezas básicas para esa preparación física y emocional necesarias para arrancar. Hablaremos de: «Los Mundos que habitamos», «El Poder transformador del lenguaje», «La Escucha como condicionante de Posibilidades», «Los Juicios que limitan nuestro avance» y «El diseño de conversaciones poderosas».