El rol del vocero trasciende a los medios y exige altas dosis de dedicación, pasión y entrega (Parte II)

A propósito de mi artículo anterior al trabajo que requiere desarrollar un vocero o portavoz de una organización, algunos de mis lectores se refirieron al hecho de la habilidad que deben tener quienes ejercen este rol frente a los medios de comunicación, lo que me dio pie para calibrar el significado que en la audiencia tiene el término: «¿Un vocero es quien se encarga de declarar a los medios?», aquí la respuesta!

Ciertamente una de las principales responsabilidades de un vocero es atender la demandas informativas de los medios de comunicación, hablar con los periodistas, gerenciar acciones de cara a la opinión pública, todo ello le compete.  No obstante esto es lo más visible. El Rol, tiene otras dimensiones, más complejas y especializadas.

Es importante tener en cuenta que en una organización hay una multiplicidad de audiencias a las que el vocero se debe y el rol que ejerce, ya lo mencionaba anteriormente, requiere atención 24x7x365 días.

El mundo empresarial es vasto y muy complejo y es un entramado de redes de comunicación en la que se dan todo tipo de conversaciones, hechos y acciones.

Del lado interno, empleados, obreros, junta directiva, socios, y del lado externo, clientes, inversionistas, proveedores, aliados, relacionados y amigos, están siempre demandando información de la empresa. Frente a un anuncio importante, a una situación de contingencia, ¿a quién recurren para conocer información de primera mano?. 

Este es el hecho que justifica lo medular que es para una empresa, planificar sus comunicaciones en lo interno y externo y tener planes de contingencia destacando a su mejor gente en las labores de comunicación.

Tener voceros designados, por área permite actuar proactiva y planificadamente y ello deriva al final en un adecuado control de riesgo, la minimización de los efectos de una crisis que pudiera afectar la imagen y reputación de la organización. Las empresa que cotizan en la bolsa de valores, lo saben muy bien, a mayor exposición, más sensible el negocio y se requiere mayor gerencia de las comunicaciones. 

Una crisis de reputación mal manejada, puede hacer descender las acciones en la bolsa y lleva a la empresa a la bancarrota. Así de vital e importante es tener planes de comunicación y tener voceros preparados para dar la cara en cualquier momento.

En cuanto a los límites del rol, quien acepta ser vocero, renuncia a tener opiniones personales sobre temas sensibles de la opinión pública. El rol trasciende las fronteras físicas de la empresa y exige ser prudente, recatado, estratega, intuitivo, ingenioso y hasta paranoico. La suya es una posición oficial. Es fuente de informaciòn, es un blanco informativo, no sólo para los medios de comunicación, sino también para sus amigos en situaciones que incluso parecieran inofensivas, como una reunión social, un juego de tenis o golf, una conversación con la pareja, 

Existen muchos casos que permiten afirmar que quienes filtran información a las audiencias externas, insisto no solo a los medios, son, muchas veces, los propios familiares y personas del entorno más cercano del vocero. Esto se produce de manera involuntaria, claro está. Un comentario realizado, exhibir una preocupación. Todo esto juega en contra de la Empresa.

¿Cuidarse de hablar en un ascensor? ¡siempre! ¿Comentar secretos de la empresa a la pareja o a los hijos? debe pensarlo doblemente. ¿Tomarse fotos con gente que no conozca en entornos sociales? es un riesgo que debe ponderar.

Ser vocero es un rol apasionante y retador, implica riesgos y renuncias. Es una posición de alta confianza dentro de una Empresa y esta confianza, es lo esperado, debe ser devuelta con lealtad, honestidad y compromiso. Quienes así lo hagan estarán desarrollando una ventaja competitiva que es poco menos que un seguro de vida para la empresa.

Si necesitas ayuda para entrenarte como vocero o en tu empresa están buscando preparar al equipo en la vocería, recuerda que estoy a un click de distancia.