Serie el Lenguaje Corporal: El arte de usar tu cuerpo para hacer negocios.

El lenguaje corporal ha sido estudiado por mucho tiempo. Diversas especialidades como la psicología, la biología evolutiva, la inteligencia emocional y la neurociencia lo han tomado para ayudarnos en nuestras habilidades sociales y de comunicación. Y particularmente es en la comunicación donde encuentro poderosa la competencia de identificar el lenguaje del cuerpo. Por ello hoy inicio la serie: «Comunicación No Verbal: El arte de usar tu cuerpo para hacer negocios», a fin de compartir algunas visiones y conceptos clave sobre la fascinante disciplina de usar tu propia corporalidad para lograr objetivos de negocio.

¿Qué es el lenguaje corporal?

Primero definamos. En pocas palabras, el lenguaje corporal es el elemento tácito de la comunicación que utilizamos para revelar nuestras verdaderas emociones y pensamientos. 

El lenguaje corporal, medido en gestos y expresiones (kinesia) junto con la entonación vocal (paralingüística) y la distancia de interacción (proxémica) forma parte de la comunicación no verbal. Este proceso se genera en el nivel inconsciente y es un indicador muy claro del estado emocional de las personas.

El idioma del cuerpo no debe ser tomado como una verdad absoluta, porque existen muchos factores psicológicos, culturales y medio ambientales que pueden influir sobre él. Por eso es recomendable nunca llegar a una conclusión interpretando un único signo corporal. La clave está en observar la totalidad de signos congruentes entre sí y descartar posibles causas externas como la temperatura, el ruido, el cansancio entre otros.

Cuando somos capaces de «leer» los signos o gestos del cuerpo, podemos usar dicha competencia a nuestro favor. Por ejemplo, puede ayudarnos a comprender el mensaje completo de lo que alguien está tratando de decirnos y así aumentar nuestra conciencia sobre las reacciones que tienen las personas a lo que decimos y hacemos.

También podemos usarlo para entrenar nuestro propio lenguaje corporal. Para proyectar una imagen más positiva, atractiva y accesible. Esto es, para conectar, persuadir y convencer.

Las claves del lenguaje corporal

Los seres humanos estamos permanentemente comunicando con nuestro cuerpo. Lo que a simple vista es un movimiento del rostro, puede esconder un significado profundo. Te cuento a continuación algunas claves para que comiences desde hoy a practicar el idioma corporal.

  1. Los gestos de la cara:
    Dicen que el rostro es el reflejo del alma. Es allí donde las emociones tienen su expresión más nítida. Pero como en toda interpretación del lenguaje no verbal, debes ir con cuidado de no evaluar los gestos de la cara por separado. Ya que habitualmente forman parte de un estado emocional global y pueden dar lugar a varias interpretaciones. Sin embargo, puedo mencionar algunos ejemplos concretos:
    1. Taparse o tocarse la boca: si se realiza mientras se habla, puede significar que se intenta ocultar algo. Si es cuando se escucha, puede decir que la persona cree que se le oculta algo.
    2. Tocarse la oreja: puede ser la representación inconsciente del deseo de bloquear las palabras que se oyen. Si tu interlocutor lo realiza mientras hablas, puede significar que desea que dejes de hacerlo.
    3. Tocarse la nariz: puede indicar que alguien está mintiendo. Cuando mientes se liberan catecolaminas, unas sustancias que inflaman el tejido interno de la nariz y pueden provocar escozor. También ocurre cuando alguien se enfada o se molesta.
    4. Frotarse un ojo: esto puede ser un intento de bloquear lo que se ve para no tener que mirar a la cara a la persona a la que se miente. Fíjate en la gente que se toca mucho la nariz y se frota los ojos cuando habla contigo. Cuidado.
    5. Rascarse el cuello: señal de incertidumbre o de duda con lo que uno mismo está diciendo.
    6. Llevarse un dedo o algo a la boca: significa inseguridad o necesidad de tranquilizarse, en una expresión inconsciente de volver a la seguridad de la madre.
  2. La cabeza y sus posiciones: identificar las diversas posiciones que puede tener la cabeza de una persona, puede ayudarnos a identificar sus verdaderas intenciones. Presta atención a:
    1. Levantar la cabeza y proyectar la barbilla hacia adelante: un signo que pretende comunicar expresamente agresividad y poder.
    2. Asentir con la cabeza: se trata de un gesto de sumisión contagioso que puede transmitir sensaciones positivas.
    3. Ladear la cabeza: es una señal de sumisión al dejar expuesta la garganta.
    4. Apoyar la cara sobre las manos: se expone la cara habitualmente con el objetivo de «presentársela» al interlocutor. Por lo tanto, demuestra atracción por la otra persona.
    5. Apoyar la barbilla sobre la mano: si la palma de la mano está cerrada es señal de evaluación. Si la palma de la mano está abierta puede significar aburrimiento o pérdida de interés.
  3. Lo que dice la mirada: Aquí la clave es la dilatación o contracción de la pupila, estrechamente vinculada a las emociones que solemos transitar. Es por este motivo que los ojos claros suelen ser más atractivos que los oscuros: porque permiten mostrar de forma más evidente la dilatación de la pupila, una respuesta asociada a las emociones positivas. Presta atención a:
    1. El tamaño de las pupilas: no puede controlarse, pero la presencia de pupilas dilatadas suele significar que se está viendo algo que agrada, mientras que las pupilas contraídas expresan hostilidad. En cualquier caso, son variaciones muy sutiles que a menudo quedan enmascaradas por los cambios ambientales en la intensidad de la luz.
    2. Levantar las cejas: es un saludo social que implica ausencia de miedo y agrado.
    3. Bajar la cabeza y levantar la vista: en el sexo femenino se considera una postura que transmite sensualidad para atraer a los hombres. De hecho, muchas fotos de perfil de mujeres en páginas de citas online son tomadas precisamente desde arriba (a veces con la intención adicional de mostrar el escote). En los hombres es al revés: tomas inferiores para parecer más alto y dominante.
    4. Mantener la mirada: en el caso de las mujeres, establecer contacto visual durante 2 o 3 segundos para después desviar la mirada hacia abajo puede ser un indicador de interés sexual.
    5. Pestañear repetitivamente: es otra forma de intentar bloquear la visión de la persona que tienes enfrente, ya sea por aburrimiento o desconfianza.
    6. Mirar hacia los lados: otra manera de expresar aburrimiento, porque de forma inconsciente estás buscando vías de escape.
  4. Las sonrisas: son fuente inagotable de significados y expresión emocional. Es mucho lo que se puede comunicar con una sonrisa. Pero existen varios tipos y pueden comunicar:
    1. Falsedad: en una sonrisa falsa el lado izquierdo de la boca suele elevarse más debido a que la parte del cerebro más especializada en las emociones está en el hemisferio derecho, el cual controla principalmente la parte izquierda del cuerpo.
    2. Naturalidad: la sonrisa natural (o sonrisa de Duchenne) es la que produce arrugas junto a los ojos, eleva las mejillas y desciende levemente las cejas.
    3. Tensión: Una sonrisa tensa, con los labios apretados, denota que esa persona no desea compartir sus emociones contigo y es una clara señal de rechazo.
  5. Los brazos: La propiocepción nos ha enseñado que la vía de comunicación entre el cuerpo y la mente es recíproca. Cuando experimentas una emoción tu cuerpo la refleja inconscientemente. Pero también ocurre lo contrario: si adoptas voluntariamente una posición, tu mente empezará a experimentar la emoción asociada. Esto se hace especialmente evidente cuando te cruzas de brazos. Esto es lo que se comunica cuando se toma una determinada postura con los brazos:
    1. Cruzar los brazos: muestra desacuerdo y rechazo.
    2. Cruzar un solo brazo por delante para sujetar el otro brazo: denota falta de confianza en uno mismo al necesitar sentirse abrazado.
    3. Brazos cruzados con pulgares hacia arriba: postura defensiva pero que a la vez quiere transmitir orgullo.
    4. Unir las manos por delante de los genitales: en los hombres proporciona sensación de seguridad en situaciones en que se experimenta vulnerabilidad.
    5. Unir las manos por detrás de la espalda: demuestra confianza y ausencia de miedo al dejar expuestos puntos débiles como el estómago, garganta y entrepierna. Puede ser útil adoptar esta postura en situaciones de inseguridad para intentar ganar confianza.

El lenguaje corporal junto a la palabra, son la base de la construcción de la imagen pública. Su uso eficiente implica estudio, práctica y sobre todo una conexión emocional profunda que nos permita fijar objetivos de comunicación donde se considere su uso como uno de los recursos a usar para lograr el éxito. En próximos artículos continuaré profundizando en esta apasionante disciplina.

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