ABRAZA TU «CRISIS»

Septiembre, 2020.

Una de las áreas que se ha activado en mi ejercicio profesional en medio de la pandemia, ha sido justamente, la demanda de algunos de mis clientes de crear protocolos de contingencia o manuales de crisis.

Para mi esto es una buena señal, que encierra una paradoja: Por un lado, soltar la ilusión de control y por el otro ocuparnos de «gestionar la crisis».

EL SESGO NEGATIVO A LA PALABRA CRISIS

Al escuchar o leer la palabra «CRISIS», lo primero que se dibuja en nuestra mente es CAOS. ¿Pero qué pasaría si la observamos con un enfoque más positivo?   

En mi ejercicio profesional he aprendido que, si le quitamos ese sesgo de negatividad y catástrofe a la palabra crisis, incluso si la denominamos diferente «Situación especial» e incluso «contingencia» o «issue» podemos ser más eficientes a la hora de superarla. Y es que de lo que hablamos en realidad, es de un reto para pasar a un segundo nivel.  

A continuación, enumerare algunas claves que explican mejor estas premisas:

1. ABRAZA LA CRISIS

Las crisis están a la orden del día, no se pueden evitar, son inherentes a la vida del ser humano y son parte de la naturaleza de una organización. Lo buenísimo de las crisis es que son un motor para el cambio, una prueba que nos saca de nuestra zona de confort y nos reta. Así que la mejor estrategia para afrontarla es hacerse cargo de ella, abrazarla. ¡algo así como: «bienvenida crisis» y con buena actitud, dedicarse a atenderla.

2. GERENCIA Y LIDERAZGO PARA SUPERAR RETOS

Ponerle ganas a superar una crisis, bien sea personal o de tu empresa, te hace sentir que te estás ocupando, ¡en vez de siendo víctima! Es una tremenda forma de ejercitar el liderazgo y afianzar tu rol dentro de la organización, o en tu familia, si esta es personal. Cuando te haces cargo, te ordenas, las ideas fluyen y las soluciones llegan de la mano de la creatividad. En una crisis, te superas, rompes límites y eso se siente bien. Insisto, es como pasar de nivel en un juego electrónico.

3. PREPARARSE PARA MINIMIZAR DAÑOS…

Cuando ocurre una contingencia, la meta es hacer control de daños, para ello es necesario inventariar riesgos, crear protocolos que reduzcan la incertidumbre.

En medio de una crisis el factor «tiempo de respuesta» es fundamental.

Algo que recomiendo a mis clientes es crear PROTOCOLOS DE ACCIÓN que ayuden a mejorar la capacidad de respuesta. Tener un inventario de riesgos potenciales y plantearse de antemano cómo actuar si estos se convierten en crisis, puede ser la diferencia a la hora de evitar errores fatales.

4. ADMINISTRAR LA INFORMACIÓN. LA QUE SE DA Y LA QUE SE CONSUME.

Manejar información te ayuda a gestionar la crisis, pero sobresaturar, o nutrirse de la fuente equivocada,  puede complicar más la situación. Establecer canales de comunicación confiables, saber comunicar con empatía y ponderación, también ayuda a bien librar la situación con el menor daño colateral.

5. Y, ANTE TODO:  CULTIVAR LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

Desarrollar nuestra inteligencia emocional es fundamental. A mayor control personal, mayor posibilidad de éxito.

Para finalizar, pienso que el afuera es una caja de pandora y el adentro es la caja que contiene todas las herramientas para empoderarnos y asumir el liderazgo frente a esos eventos que desafían nuestra capacidad de responder.

Si a la naturaleza adaptativa del ser humano le agregamos voluntad, actitud, creatividad e inteligencia, entonces podremos decir sin duda, que estamos evolucionando y a futuro podremos ver hacia atrás y sentirnos orgullosos de haber salido airosos de ese reto que nos planteó la vida. Somos heroes del 20-20, es así.

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